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24/11/16

Razones por las cuales debemos dar gracias los hispanos este Thanks Giving


Hoy se celebra el día de dar gracias en Estados Unidos.  En lo particular, es una festividad muy bonita que une a todas las familias, aun en los momentos más adversos.  ¿Qué si hay momentos difíciles estos días? Bueno, acaban de pasar las elecciones, el país está totalmente dividido, y ni que decir la comunidad hispana que está a la expectativa de los planes del nuevo presidente electo, y con el miedo y la incertidumbre por si acaso cumple sus promesas.  Esperemos que no sea así y que los #dreamers y miles de familias hispanas no se vean afectadas.  Sobre todo, ojala que no se construya un muro.

En este momento, no hay otro día más significativo, pues nos recuerda el estar agradecidos por aquello que nos une como comunidad hispana: la procedencia de otro país, las tradiciones, el idioma, las costumbres, la diversidad, la comida, los valores, la unión familiar y la calidez humana.  También nos unen metas y características; el querer salir adelante, el ser luchones, el buscar superarnos, el ayudar a nuestras familias, el mejorar nuestra condición de vida, y la búsqueda de la libertad. Debemos estar agradecidos por ser pioneros, por ser arriesgados y por ser visionarios en el intento de ser mejores y de buscar las oportunidades que se nos han negado en nuestros países.  Hay que estar orgullosos y agradecidos por esta diversidad cultural que aportamos a este país; pero a la vez, agradecer las oportunidades que este país nos ofrece y eso comienza por el proceso de aceptación y adaptación a su cultura y su idioma.  No de manera forzada, sino de manera voluntaria; por nuestras ganas de avanzar, por nuestras familias y para aprovechar las oportunidades que venimos a buscar y los sueños que venimos a alcanzar. 

Sería bueno conocer a este país y su cultura con ojos de exploradores, porque no se ama lo que no se conoce y el elegir conocer abre las puertas de nuestra mente y las ventanas de la imaginación a nuevos horizontes. No me refiero a aceptar las injusticias, me refiero a aceptar las cosas positivas de este país, que son muchas. Es más fácil entender otros puntos de vista y respetar costumbres y tradiciones diferentes a las de nosotros cuando elegimos conocer, el conocer es amar.  En este proceso de aceptación y asimilación, no se trata de imponer nuestra cultura, más bien, se trata de inspirarla a los demás, para que también seamos aceptados.  El objetivo es que estemos “in” y no “out” y que seamos familia y no alienígenas. 

Desde la base de control, al ver imágenes en vivo de nuestro planeta, en ocasiones me pregunto (es una hipótesis): ¿Qué pasaría si un día, un grupo de “aliens” llegara a la tierra a imponer sus costumbres, sus idiomas, y sus ideologías?  Creo que no estaríamos muy contentos.  A la vez me pregunto en la estrategia que los humanos aplicarían para habitar otro planeta, ya habitado por otra civilización.  Imagino que primero, haríamos investigación sobre esa civilización, sobre sus costumbres, su cultura, sus creencias, sus ideologías, infraestructura, etc.  Todo esto, con el fin de respetarlos y para ayudar a los seres humanos en el proceso de asimilación a su cultura.  Obviamente, nuestra cultura influiría también con el paso del tiempo y para ellos sería un proceso de adaptación también.  Estoy idealizando aquí, pero mi punto es, que debemos aplicar el dicho que decía mi bisabuelo, “a donde fueres, haced lo que vieres” y no ofendernos cuando alguien en este país pregunta “por qué no sabemos inglés” y no rechazar ni antagonizar sus celebraciones y tradiciones sin conocerlas. 

No hay mejor ejemplo de asimilación y adaptación que la Estación Espacial Internacional, una casa y laboratorio científico que da vueltas alrededor de la tierra, en la que los astronautas de diferentes nacionalidades tienen un espíritu de colaboración para el avance científico y tecnológico; proceso en el cual surge un intercambio cultural digno de modelar.  Los astronautas tienen que aprender ruso y los cosmonautas el inglés, además de que ambas partes, reciben clases de cultura y al final de la expedición, son los mejores amigos a pesar de las diferencias en ideologías.  Por cierto, lo mismo aplica con nosotros los operadores de vuelo en ciertas circunstancias cuando tenemos que visitar otros centros de operaciones espaciales o cuando hay que entrenar a la tripulación.   

En ocasiones cuando veo desde el centro de control las entrevistas que los medios realizan a los astronautas a bordo de la Estación Espacial, lo que más he escuchado son frases que tienen que ver con la paz, la aceptación y la tolerancia.  Todos pertenecemos a este planeta, pues desde arriba no se ven fronteras ni muros, lo único que se ve es una esfera que flota en el espacio y que alberga vida preciosa como la nuestra.  Esas mismas imágenes las veo desde la base de control, aunque me han dicho que no se compara con verlas en vivo desde el espacio. 
Aquí les dejo con estas fotos, que representan de alguna manera, la cultura de la base de control en Houston en Thanks Giving.  Una de las tradiciones es cambiar el icono de la Estación Espacial en el mapa mundo, por el de un guajolote (pavo) para celebrar el Día de Acción de Gracias.  En el turno de la mañana, los astronautas nos mandan saludos desde el espacio para agradecer que estamos apoyándolos desde abajo.  Los jefes, visitan la base de control con comida tradicional de esta celebración y se cercioran de dejar comida para los que apoyan los siguientes 2 turnos.  Por lo general es un día tranquilo, los astronautas piden que enlacemos los juegos de futbol americano que toman lugar aquí en la tierra y las conferencias por teléfono para hablar con sus familias.  Los operadores de vuelo, traemos platillos para compartir.

Los que hemos tenido la fortuna de trabajar estos turnos en la base de control en estos días festivos y tan especiales para las familias en todo el país, sentimos ese gran espíritu de colaboración para un bien común.  Sacrificamos 8 horas de nuestro tiempo y de compañía con nuestras familias, por estar acá, haciendo nuestro trabajo y contribuyendo a la seguridad de la tripulación, del vehículo y del éxito de la misión.  Nosotros los operadores de vuelo, al menos regresamos a casa al final de nuestro turno para reunimos con nuestra familia o amigos, pero ellos no; se quedan ahí orbitando la tierra extrañando su casa la tierra y a su familia. 

Hoy agradezco ser parte de esta aventura como contribuyente a la exploración del espacio desde la tierra, el ser habitante de un satélite flotante que alberga vida en la inmensidad del universo y el tener una gran familia humana.